ANTI BARBIE

Carta terapéutica

A ti no te importaban mi sentimientos, ni la relación. Eras incapaz de expresar amor.

Es que no tienes lazos emocionales cercanos con nadie…

Eras irresponsable, inmaduro y débil.

¿Y yo? Al igual que un adicto que debe consumir más droga cuando esta produce menos efecto, me dedicaba a nuestra relación con mayor intensidad, ya que esta proporcionaba menos satisfacción.

Intentaba conservar lo que una vez pareció tan prometedor.

Compensaba la falta de cariño proporcionando cariño… ¡vaya tontería!

Y me pregunto… ¿Como podía yo estar contigo? Eres frío, desamorado, obstinado, egoísta, desagradecido, caradura, rebelde, incapaz de comprometerte, de ser feliz y relacionarte bien con los demás. Encima eres impresentable.

Y yo hacía cualquier cosa para evitar que nuestra relación se disolviera… ¡que imbécil fui!

Era una relación horrible y yo luchaba cada día contra la depresión.

Intentaba de conservarte a ti que siempre tenías otras cosas más importantes que hacer. Estaba disponible para ti, en el caso que tuvieras una hora extra que pudiéramos pasar juntos… Trataba de obtener tu atención y tú no te interesabas por mí.

No tenías nada que ofrecerme… No me protegías, eras caótico, inadecuado y cochino, pero yo seguía en aquella situación terrible porque aún podía soportarla.

¡Que asco!

“A la vuelta hablamos”… “No soy de los que desaparecen”… La llamada nunca llegó. Te fuiste como una rata, como un ladrón.

Tu inaccesibilidad emocional, tu crueldad, tu indiferencia, tu deshonestidad, tu adición a los porros son tu patología.

En una pareja tú buscas a alguien con quien puedas seguir enfermo, pero a salvo.

Contigo no tenía nada en común, tampoco podía beneficiarme al cultivar una amistad contigo.

Estar contigo no era nada divertido. No me cuidabas, ni intentabas solucionar problemas, eras experto tan solo en producirlos… “producciones ociosas” es el nombre con el que bautizaste la decadencia que originas.

Y mientras yo trabajaba con tus apuros nunca tenía tiempo para prestarme atención, para sentir mi propio dolor y enterarme de tu amenazadora realidad.

En lugar de un hombre agradecido y leal, te hiciste cada vez más rebelde, resentido y crítico, con la única necesitad de preservar tu autonomía.

Yo era un objeto indeseado en lugar de una pareja amada. Mis esfuerzos para tratar que estuvieras más cerca de mi te alejaban más. Y no entendía que la complicación eras tú.

No soportabas saber la verdad sobre mí o eras torpe, lento, inútil.

Me tragaba todas tus mentiras. Necesitaba hacerlo para alejarme de la realidad, de la frustración de verte como eres.

Te amaba por lo que esperaba que fueras, no por todo lo travieso que eres.

Contigo estuve muy infeliz.

From Lavinia to Esclavitello.

This entry was published on July 17, 2013 at 8:05 AM. It’s filed under D.I.Y. and tagged , , , , , , , , , , . Bookmark the permalink. Follow any comments here with the RSS feed for this post.

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